� Deshuesar y desgrasar la carne del cerdo y cortarla en trozos delgados y cuadrados de aproximadamente 1 cm. de lado, pelar las zanahorias y cortarlas por la mitad, a lo largo y luego rebanarlas transversalmente en trozos delgados, limpiar los puerros, seleccionando sólo la parte blanca y rebanarlos en rodajas finas, lavar los morrones, despepitarlos, cortarlos en tiras delgadas y luego transversalmente en trozos de unos 5 cm. de longitud, el repollo se corta en juliana así como la cebolla, no necesariamente muy delgados, el zapallo se lava y se corta en dados pequeños, sin pelarlo, el perejil y el ajo se pican finamente. � Se calienta bien una olla, preferentemente de hierro, a fuego vivo, se coloca allí el aceite de oliva y, cuando esté bien caliente, se echa la carne del cerdo. � Cuando ésta comience a dorarse, se le agrega el ajo y el perejil y se termina de dorar la carne, asegurándose el sellado de los trozos de cerdo y la conservación de sus jugos, todo esto debe transcurrir a fuego fuerte. � Una vez que esté dorado se agrega toda la verdura, en crudo, las hojas de laurel, los condimentos y el caldo, rectificando la sal poco antes de finalizada la cocción, que debe ser bastante rápida, y haberse agregado la salsa de soja, pues ésta tiene bastante sal. � Seguir cocinando a fuego vivo, revolviendo muy frecuentemente, hasta que la verdura esté cocida, pero con un buen grado de firmeza, las zanahorias deben estar casi crocantes. � Retirar inmediatamente del fuego y de la olla de hierro pues ésta conserva calor durante mucho tiempo y la cocción continuaría. |